Te basta con mi gracia
... pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.
... pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.
Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.
Lámpara es a mis pies tu palabra
En un mundo tumultuoso, marcado por crisis y conflictos, la paz que ofrece Jesús es un rayo de esperanza. Él no sólo proclamó la paz, sino que también la dio mediante su amor redentor. En el ajetreo y el bullicio de la vida cotidiana, encontrar la verdadera paz puede parecer un desafío insuperable. Sin embargo, cuando miramos a Jesús, descubrimos que él es la fuente de la paz.
Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo de Dios; porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas.
¡Alabemos al Señor, porque él es bueno!
El avisado ve el mal y se esconde;
El día que pasó puede que haya sido difícil y turbulento, pero en Cristo encontramos consuelo en la certeza de que con cada nuevo día, somos llamados a renovar nuestras fuerzas en Dios. El Señor es nuestra fuente inagotable de energía y aliento, dispuesto a recargarnos para los desafíos que surgen con cada amanecer.
En todo les he demostrado que trabajando así es necesario apoyar a los débiles, y tener presente las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’ ”.
¡Para Dios no hay nada imposible!
La Palabra de Dios nos recuerda una verdad poderosa: ¡somos más que vencedores en Cristo Jesús! No solo supervivientes, sino vencedores absolutos, llenos de esperanza y fe.
Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Nos hace sufrir, pero también nos compadece, porque es muy grande su amor. El Señor nos hiere y nos aflige, pero no porque sea de su agrado.
Confía en el SEÑOR con todo tu corazón
Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: ¿Quieres quedar sano?
Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho.
Jesús es el mejor regalo que Dios nos dio. Nació de forma sencilla para demostrar que nos quiere a todos, especialmente a los más humildes. Aunque era el Hijo de Dios, Jesús vino al mundo de manera humilde, en un lugar sencillo.
Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
En el ajetreo de la vida, a veces nos sentimos perdidos y preocupados. Como seguidores de Dios, tenemos una guía práctica: la Biblia. No es solo un libro religioso de historias antiguas, sino una fuente diaria de consejos. Es a través de la Biblia que Dios nos habla.
Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.
Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad de ustedes conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
En la vida, muchas veces nos enfrentamos a desafíos, logros y momentos de gran alegría. En medio de todo esto, es importante recordar que la gloria no es nuestra, sino de Dios. Él es el autor de todas las cosas y merece todo el honor y la alabanza.
La Palabra de Dios es la luz que disipa las tinieblas de la duda y el miedo, guiándonos hacia la esperanza y la seguridad. El Salmo 119:105 dice:
Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo;